Colección de carteles de Eduardo Muñoz Bachs

La obra de Muñoz Bach es una referencia obligada en la historia de la gráfica cubana, sobre todo en lo que respecta al cine pues se trata de alguien que imprimió un estilo muy personal, reconocible, de incuestionables valores estéticos a todo lo que hizo y por lo cual es apreciado dentro y fuera de nuestras fronteras. Pero Muñoz Bach no sólo diseñó carteles para cine, además realizó numerosas obras para la promoción de eventos políticos y culturales, así como cientos de ilustraciones para libros infantiles editados en Cuba y en el extranjero. Aunque más conocido, y ejemplarmente, como diseñador e ilustrador, llevó también a cabo una extensa labor pictórica en diversos formatos -raras veces exhibida-, que hoy es conservada con celo por familiares y amigos. Con referencia a su labor pictórica, nunca se consideró un artista en el sentido convencional. En más de una ocasión dijo que pintaba para distraerse. Sin embargo, produjo trabajos al óleo, en tinta y acrílico que, como en sus carteles, priman lo figurativo con alta dosis de fantasía y lirismo. 
Quizás lo más significativo de la obra de Eduardo Muñoz Bachs es la elaboración de un imaginario muy personal habitado por innumerables personajes.
Sin duda, Muñoz Bachs resulta uno de esos seres imprescindibles, desde hace mucho, para la gráfica, la ilustración y la cultura visual de Cuba y de toda la región insular y continental.